La crisis en el modelo de la logística tradicional y la transición hacia la autonomía

Huelgas, protestas, manifestaciones… el sector del transporte está en pie de guerra ante la crisis energética que estamos experimentando. Pero a parte del problema de los costes por el combustible, el mundo de la logística lleva años afrontando grandes retos y oportunidades, en especial para el área del trasporte de mercancías, circunstancias que parece que irán en aumento de cara a futuro.

¿Cuáles son las tendencias que han marcado al sector?

Por una parte, la demanda del trasporte de mercancías no ha dejado de aumentar en los últimos años. A causa del COVID, se ha producido una adopción masiva del comercio electrónico, la cual se está manteniendo en el tiempo, con lo que el potencial del e-commerce no dejará de aumentar. Esto implica que a no mucho tardar tendremos que mejorar de forma significativa la eficiencia de nuestras redes logísticas para poder dar respuesta a toda la demanda.

Por otra parte en la actualidad estamos viviendo una crisis energética provocada por la guerra en Ucrania, lo cual solo ejemplifica las dificultades a las que se ve sometidas las empresas logísticas a consecuencia de las fluctuaciones que se viven con cierta frecuencia en el mercado de la energía, implicando un encarecimiento repentino de los costes y la dificultad para mantener la actividad, arrastrando consigo a la gran mayoría de sectores.

Unos palets vacíos reflejan la escasez en los supermercados

Y por último es preciso mencionar que en muchos casos las condiciones laborales han empeorado. Por ejemplo, a consecuencia del COVID hemos experimentado importantes retenciones, cuarentenas, bloqueos y cierres de fronteras, complicando más si cabe las condiciones de trabajo de muchos conductores. Un trabajo duro, muy exigente a nivel físico y mental que demanda a muchos chóferes pasar días y semanas fuera de casa.

En cierto modo todo esto está repercutiendo en el menor interés que la profesión tradicional de camionero está despertando en las nuevas generaciones, intuyéndose una crisis de oferta de cara a futuro ante la escasez de conductores. Además, muchos chóferes están abandonando el sector en busca de mejores condiciones laborales, mayor seguridad y salarios más altos.

En España, según los datos de la DGT, contamos con cerca de 253.000 conductores que poseen una licencia de conducir de categoría C y C+E. De ellos, entorno a 32.000 tienen entre 60 y 64 años, 40.000 entre 55 y 59 años, y 42.000 entre 50 y 54 años. En otras palabras, cerca del 72% de los conductores tienen una edad superior a los 50 años. En este artículo se comentan estos datos y se analizan las principales causas que están provocando un envejecimiento progresivo de la profesión.

A día de hoy según los datos de Transport Intelligence, europa necesita más de 400.000 camioneros y España más de 15.000.

Estamos ante una crisis global que ya se lleva experimentando desde hace varios años en varias regiones del mundo y que se espera que vaya a más de cara a futuro, por lo que necesitamos empezar ya a trabajar en nuevos enfoques.

La autonomía, ¿el futuro de la logística?

Mucho hemos hablado desde la asociación de las oportunidades que ofrece la conducción autónoma para mejorar la seguridad vial, optimizar la conducción de cara a reducir los consumos energéticos o mejorar la planificación de los flujos de trasporte.

Un hombre de negocios trabaja en una tablet y a su derecha se muestran las distintas posibilidades del transporte del futuro

Ante los desafíos y oportunidades estructurales que tiene por delante el sector en este nuevo contexto económico, deberemos buscar nuevos enfoques que ofrezcan una respuesta a tales desafíos. Para lograrlo será preciso replantear el modelo de transporte que utilizamos desde hace varias décadas, asumiendo que tendremos que realizar cambios de gran calado que transformarán por completo el sector.

Proyectos que avanzan un futuro autónomo.

Ya son varias las regiones a nivel internacional que están experimentando con este tipo de tecnologías.

Por ejemplo, en 2018 Volvo Trucks firmó un acuerdo con Brønnøy Kalk AS, suministrando 6 camiones autónomos para transportar piedra caliza de una mina a cielo abierto en Noruega a un puerto marítimo durante 5 kilómetros.

Un ejemplo de como otro tipo de soluciones de transporte están apostando a su vez por automatizar al máximo todo el proceso pero esta vez en la otra punta del planeta, En 2018 la compañía Río Tinto puso en circulación un tren autónomo, Capaz de transportar 28.000 toneladas de hierro, recorriendo más de 280 kilómetros desde las minas de Tom Price hasta el puerto de Cape Lambert en Australia, observándose beneficios similares en cuanto a fiabilidad, seguridad y eficiencia que los comentados en el caso noruego.

Volviendo al tema que nos ocupa, en lo que se refiere al transporte por carretera en Alemania se han llevado a cabo distintos proyectos para testar la fiabilidad y seguridad del platooning, es decir, la circulación de los pelotones de camiones en modo autónomo, llegando a conclusiones sumamente interesantes como por ejemplo el uso más eficiente del espacio en las autopistas, la reducción entre un 3 y un 4% del combustible utilizado y la estimación de que entorno al 40% de los kilómetros de la red logística europea podrían ser utilizados por este tipo de tecnologías.

En Japón también se están probando este tipo de soluciones. El Ministerio de Economía, Comercio e Industria y el de Territorio, Infraestructura, Transporte y Turismo se han propuesto impulsar proyectos de platooning con el fin de superar la escasez y el envejecimiento de los conductores de camiones y mejorar la eficiencia del combustible.

Un ejemplo de ello son las pruebas que desde ambos ministerios están realizando en la autopista Shin Tomei con camiones que como se puede ver en el vídeo circulan en formación, a 80 km por hora y solo a una distancia de 9 metros respecto al camión que los precede, Donde únicamente el primer vehículo va tripulado, el resto circulan sin conductor.

Por su parte, Tusimple en Estados Unidos lleva tiempo realizando pruebas en autopista con vehículos autónomos. Uno de los tests con mayor repercusión fue el trasporte de un cargamento de sandías desde Nogales (Arizona) a Dallas en Junio de 2021.

El camión operó de forma autónoma cerca del 80% del recorrido bajo supervisión humana, durante más de 1500 km, logrando una reducción del 42% del tiempo empleado, pasando de las 24 horas y 6 minutos que emplearía un conductor humano a las 14 horas y 6 minutos que le tomó a su sistema autónomo.

Eso sí, hay que mencionar que el sistema de autonomía utilizado por la compañía no es 100% autónomo, por lo que no sería aplicable a día de hoy, pero sí muestra el potencial de estas tecnologías en cuanto al ahorro de tiempos y costes.

En China también se han producido avances en este sentido. Plus, con sede en California, el año pasado nos mostró un vídeo en el que se veía como un camión autónomo de nivel 4 circulaba por la autopista Wufengshan, situada en el centro económico más grande de China, es decir, el delta del Yangtze, convirtiéndose en la primera compañía en lograrlo.

Ventajas de la conducción autónoma para la logística.

Como podemos intuir, la inversión en el sector no deja de aumentar y cada vez son más las compañías interesadas en este tipo de soluciones ante las grandes ventajas que ofrece el modelo de trasporte autónomo.

Por una parte, al trabajar con una flota de vehículos autónomos, se puede realizar una gestión más eficiente de los flujos de trasporte al poder predecir con mayor fiabilidad los horarios de recogida y entrega de productos. Al circular sin conductor, estos camiones pueden trabajar las 24 horas del día, sin necesidad de realizar paradas de descanso, eliminando los costes por tener el vehículo parado y reduciendo en gran medida los tiempos de entrega.

También se espera conseguir un transporte mucho más sostenible, fruto de la electrificación paulatina de las flotas y de las mejoras en la conducción, al minimizar los acelerones y frenazos, respetar las distancias de seguridad, etc.

Por otra parte, a consecuencia de una conducción menos agresiva, los riesgos de accidente se reducirán de forma notable. Esta reducción se verá incrementada al eliminar las situaciones de fatiga o pérdida de atención por parte del conductor. De este modo habrá un menor coste en términos de vidas humanas y lesiones graves, al mismo tiempo que se reducirán las pérdidas por daños en los vehículos o en la propia carga.

¿Y qué pasará con los conductores?

Sí, hay grandes ventajas a la hora de impulsar una conducción autónoma en el sector de la logística, pero una de las grandes preocupaciones es que va a pasar con los conductores durante los próximos años.

Y a día de hoy parece que las noticias son positivas.

Si bien en los trayectos de larga distancia la automatización parece una realidad que tendremos dentro de no mucho tiempo, con pasos intermedios como las aplicaciones de sistemas de asistencia a la conducción que ya podemos ver a día de hoy, el trasporte urbano y de última milla todavía tiene un largo recorrido, donde coexistirán ambos modelos durante varios años.

De todas formas no todo está perdido para el factor humano en la actualidad en el transporte de larga distancia. Hay compañías como la sueca Einride que apuesta porque los camioneros se conviertan en pilotos a distancia, supervisando las operaciones que realicen los camiones mientras estén circulando, como un elemento adicional de control y seguridad.

También hay personas que abogan por llevar a un conductor en el camión al menos hasta lograr la movilidad autónoma plena para poder superar posibles problemas. Un ejemplo es Ariel Wolf, representante de la industria de vehículos autónomos, quien afirmó ante un panel de la Cámara de Representantes de Estados Unidos que

los camiones autónomos que realicen rutas de larga distancia permitirán a los conductores humanos «pasar más noches en sus propias camas en lugar de en la litera de un camión.

Aún así, parece que el área con mayor potencial será el transporte de corta distancia. Gracias al boom que experimentamos en el comercio electrónico, así como las nuevas propuestas de reparto puerta a puerta se podrán crear una gran cantidad de empleos vinculados con la paquetería y la logística, pues para muchas actividades es necesaria la presencia de trabajadores y en otras muchas el trato humano aporta un valor diferencial.

Sin embargo no debemos de olvidar que la tendencia nos dirige a un futuro conectado y automatizado. Por eso es esencial que empecemos a planificar como reconvertir el sector de forma paulatina ahora que aún estamos a tiempo, desarrollando medidas formativas de capacitación para recolocar a muchos empleados y no dejándolos abandonados a su suerte ignorando el problema hasta que sea demasiado tarde.

El objetivo está claro, conseguir que haya el menor número de damnificados posible en un proceso imparable que sin duda alguna tendrá importantes beneficios para la sociedad, el medioambiente y la economía.

Un proceso que ya ha empezado y por el que muchas regiones del mundo están apostando con decisión.

La regulación, el gran freno.

Como hemos visto, hay muchas compañías e instituciones interesadas en impulsar el sector, invirtiendo cantidades enormes de recursos por conseguir alcanzar la conducción autónoma de nivel 5: Waymo, Cruise, VolksWagen, BmW, Daimler, Baidu, Toyota, Argo, Aurora, Tesla y un largo etc. Sin embargo todo esto no servirá de nada si no disponemos de la legislación necesaria para poder aprovechar todo el potencial que nos ofrecen estas tecnologías.

Un trailer circula por la carretera

Ha día de hoy estamos en fase de pruebas, aprendiendo sobre como podemos hacer más seguro todo el modelo y descubriendo formas de explotar comercialmente todas estas propuestas. Por suerte ya hay lugares donde estas tecnologías podrían empezar a aplicarse y contribuir a financiar así la investigación y el crecimiento; pero la legislación es el gran obstáculo en muchos de ellos.

Por eso es preciso que las autoridades puedan facilitar la creación de sandboxes de forma que puedan aprender a la par con el ecosistema todas las implicaciones que tendrá este proceso de disrupción tecnológica, para facilitar al máximo el desarrollo y adopción de este nuevo modelo de movilidad.

Desde AEVAC hemos realizado un estudio titulado “La Hoja de ruta para la estandarización y legislación de vehículos autónomos en España”, donde ofrecemos:

  • una visión sobre el estado actual de los proyectos a nivel mundial,
  • Una recopilación de los principales estándares que se aplicarán al sector,
  • Un resumen de la legislación (fundamentalmente la aplicable en España),
  • Y además un cuerpo de conclusiones y recomendaciones validadas por expertos nacionales e internacionales.
  • Por último también incluimos una hoja de ruta tecnológica con el objetivo de aportar una visión sobre los pasos que han de cumplirse para lograr alcanzar una movilidad autónoma y conectada, especialmente de interés para la definición de proyectos en el marco de las subvenciones de la Unión Europea para los próximos años.

Si estás interesado, aquí puedes descargarte una copia del resumen del estudio.

Cuéntanos tu opinión.

Y ahora te toca a ti. Cuéntanos que piensas en los comentarios y dinos que opinas sobre el futuro del sector.

¿Qué soluciones crees que puede tener el ecosistema del transporte en el largo plazo para satisfacer la demanda creciente?

¿Qué regiones serán las que saldrán más beneficiadas?

¿Cómo piensas que podemos facilitar la transición hacia un futuro 100% autónomo para todos los conductores?

Y lo más importante, ¿Cómo podemos conseguir que en España logremos participar en el desarrollo tecnológico de este nuevo modelo de transporte?

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