Saltar al contenido
Artículos

¿Puede tu coche conducir solo? Los niveles de autonomía, explicados

  • Artículos
  • 11 de enero de 2023
  • Temas: Autonomía, Normativa

Ante las nuevas tecnologías que incorporan los vehículos y los continuos mensajes que llegan por parte de fabricantes y medios de comunicación, a muchas personas les queda la duda de hasta qué punto su automóvil puede conducir por sí mismo. Por eso, es importante clarificar todas las posibles cuestiones al respecto, pues el nivel de atención que un conductor ha de prestar a la carretera dependerá mucho de las funcionalidades que nos ofrezcan.

Para medir el grado de automatización de un vehículo, la Society of Automotive Engineers (SAE) ha creado una escala de seis niveles, del 0 al 5, que agrupa las funciones según cuánto hace el vehículo y cuánto el conductor. Es una clasificación de referencia (norma SAE J3016), no una ley, y cada país puede adaptarla a su legislación. Como es la referencia comúnmente aceptada por todo el ecosistema, es la que vamos a analizar.

Así pues, en este artículo vamos a intentar explicar de forma sencilla como está construida esta escala para tratar entender de una vez por todas como funcionan estos niveles y que implicaciones tiene cada uno de ellos para el grado de atención y de toma de decisiones por parte de los conductores.

Nivel 0: Sin automatización de conducción

El nivel 0 es el punto de partida, el nivel más básico de todos y significa que el vehículo no tiene ningún tipo de automatización. Todo el trabajo lo tiene que hacer el conductor, desde mantener el control de la velocidad y la dirección hasta detectar obstáculos y tomar decisiones de conducción.

Aunque este nivel es el más común en los vehículos tradicionales, cada vez hay menos vehículos en el mercado que se encuadren en este nivel debido a la creciente popularidad de la automatización en la industria del automóvil.

Nivel 1: Asistencia al conductor

En el nivel 1, el vehículo tiene un sistema de automatización que puede ayudar al conductor en una sola función, como mantener la velocidad (movimiento longitudinal) o mantener el vehículo en su carril (movimiento lateral). Sin embargo, el conductor sigue conduciendo y tiene que estar atento a lo que sucede en la carretera, porque el sistema solo se ocupa de una de las dos tareas.

Aunque estos sistemas pueden ser útiles, todavía requieren una gran cantidad de atención por parte del conductor y están muy lejos de considerarse autónomos.

¿Qué añade este nivel respecto al anterior?

Únicamente el control del movimiento longitudinal o el lateral. Solo uno de los dos.

A destacar que el conductor tiene que estar pendiente de la carretera en todo momento, realizando una conducción activa, tomando decisiones continuamente.

Nivel 2: Automatización parcial de la conducción

El nivel 2 supone un paso adelante respecto al nivel 1, ya que el vehículo puede asistir al conductor en varias funciones a la vez. Por ejemplo, el sistema puede controlar la velocidad y mantener el vehículo en su carril. En este nivel, el conductor sigue siendo quien vigila la carretera y responde ante cualquier imprevisto, y debe estar preparado para intervenir en todo momento.

Aunque los vehículos que incorporan estos sistemas pueden ser útiles en situaciones de tráfico fluido, como puede ser el caso de una autopista, todavía requieren la atención continua del conductor y no son totalmente autónomos

La mayoría de las marcas que incorporan los últimos avances en materia de conducción autónoma a día de hoy están en este nivel.

¿Qué añade este nivel respecto al anterior?

Una conducción que incorpora tanto el control del movimiento longitudinal como el lateral, ambos a la vez.

A destacar que el conductor tiene que estar pendiente de la carretera en todo momento, aunque la conducción es mucho más confortable.

Nivel 3: Automatización condicionada de la conducción

Para entendernos mejor, podemos llamarla también conducción automatizada bajo ciertas condiciones, con el conductor disponible para retomar el control.

El nivel 3 es donde empezamos a ver las verdaderas posibilidades de la autonomía del vehículo. En este nivel, el vehículo puede manejarse solo en ciertas situaciones, como el tráfico en carretera, pero el conductor tiene que estar disponible y preparado para retomar el control cuando el sistema se lo pida.

Mientras el sistema está activo, el vehículo vigila la carretera, pero el conductor tiene que estar dispuesto a tomar el control en determinados casos:

Siempre que el vehículo lo solicite por un fallo en el sistema (aviso que ha de producirse con el suficiente tiempo para que el conductor pueda prepararse para intervenir),

O cuando el sistema avise de que no puede continuar, por ejemplo ante una situación de emergencia o con una meteorología adversa.

Este nivel de autonomía implica un gran avance respecto a los anteriores niveles; pero todavía queda muchísimo trabajo por hacer para conseguir que los vehículos sean totalmente autónomos.

¿Qué añade este nivel respecto al anterior?

El vehículo se encarga de vigilar la carretera mientras el sistema está activo.

A destacar que el conductor puede dejar de vigilar la carretera mientras el sistema está activo, sabiendo que tiene que estar dispuesto a retomar el control cuando el sistema se lo pida.

A comienzos de 2023, Mercedes, por ejemplo, ofrecía esta función en algunas autopistas alemanas, siempre que el vehículo no superase los 60 km/h.

Nivel 4: Automatización elevada de la conducción

Implica una conducción autónoma que funciona dentro de unas condiciones determinadas.

El nivel 4 es donde el vehículo conduce solo y no espera que nadie retome el control. Eso sí, solo lo hace dentro de unas condiciones y una zona determinadas, por ejemplo un área concreta de una ciudad o un trayecto fijo. Fuera de ellas, el vehículo no funciona como autónomo.

El gran salto de este nivel respecto al anterior es que el vehículo responde por sí mismo ante posibles fallos del sistema, lo que permite a las personas del interior no prestar atención a la carretera mientras el sistema opera dentro de sus condiciones.

Aunque todavía queda camino por recorrer antes de que los vehículos sean totalmente autónomos, el nivel 4 supone un gran avance respecto a los anteriores, y aún no está disponible de forma generalizada.

¿Qué añade este nivel respecto al anterior?

El vehículo es capaz de ofrecer respaldo a la conducción en caso de problema en el sistema, conduciendo hasta un lugar seguro en caso de no poder continuar.

A destacar que el ocupante no tiene que estar pendiente de la carretera: si el sistema no puede continuar, el vehículo se detiene en un lugar seguro.

Nivel 5: Automatización completa de la conducción

Y por fin, la automatización total. El nivel 5 es el nivel de autonomía más avanzado y significa que el vehículo es totalmente autónomo y no necesita la intervención del conductor en ningún momento. Esto significa que el vehículo puede manejarse solo en cualquier situación, desde el tráfico en carretera hasta el tráfico urbano independientemente de las condiciones climáticas adversas.

Por expresarlo de una forma más gráfica, en los vehículos autónomos de nivel 5, ya no son necesarios ni el volante, ni la palanca ni los pedales.

Aunque a día de hoy todavía no existen coches en el mercado que se encuadren en este nivel de autonomía, muchos fabricantes de automóviles y empresas del sector tecnológico están trabajando en el desarrollo de tecnologías que les permitan alcanzar este objetivo, disponiendo de prototipos que nos permiten atisbar un futuro donde la movilidad será completamente autónoma, inteligente, sostenible e integradora.

Los taxis autónomos de Waymo o los pods de empresas como EasyMile funcionan hoy como nivel 4: circulan sin conductor, pero en zonas delimitadas como aeropuertos, parques tecnológicos o áreas concretas de algunas ciudades. Son un paso previo al nivel 5.

¿Qué añade este nivel respecto al anterior?

El vehículo es capaz de reaccionar ante cualquier situación, independientemente de las condiciones climáticas o de las situaciones de emergencia.

A destacar que ya no es necesaria la presencia del conductor y por ello el coche puede prescindir del volante, los pedales y la palanca.

Conclusión

Los niveles de autonomía de la conducción autónoma nos permiten comprender de una forma rápida el grado de avance de los sistemas de autonomía que incorpora un vehículo, entendiendo perfectamente el papel que desempeñará la máquina y por tanto la responsabilidad del conductor ante las distintas situaciones.

Como se puede intuir, las tecnologías incluidas en los distintos vehículos hacen que en la actualidad convivamos con diferentes niveles de autonomía, por lo que es crítico que nos aseguremos de ofrecer una formación adecuada a los conductores para mejorar la seguridad vial, aprovechar al máximo todas estas tecnologías y por tanto, reducir el número de accidentes.

De este modo podremos responder de forma sencilla a la pregunta inicial: ¿Puede mi coche conducir solo?

Compartir este artículo

Los enlaces de las redes no cargan nada de ellas hasta que haces clic. Se abren en otra ventana.

Volver a Conocimiento